Para controlar esos siete factores de guerra y tensión, MULTIPLICADOS POR LA CRISIS ECOLOGICA PREVISIBLE, los Estados del Norte, todos los países capitalistas desarrollados están adecuando sus sistemas represivos, desde los poderes jurídicos hasta los ejércitos: los poderes burgueses se están acorazando y blindando para responder a luchas internas y externas. Estamos asistiendo a una transformación de las policías en cuerpos represivos dotados de armas semiligeras, capaces de rápidos desplazamiento cuasimilitares dentro de las grandes urbes. Las policías burguesas se están convirtiendo en pequeños ejércitos especializados en la rápida represión urbana. Pero también los ejércitos tradicionales burgueses están desarrollando instrumentos de orden interno. El caso de la OTAN en Europa es un ejemplo concluyente. Esta dinámica está siendo sistemáticamente ocultada por la prensa burguesa que sólo se dedica a decir tonterías sobre la democracia, etc. El crecimiento del neofascismo, racismo y de un eurocentrismo chauvinista en sectores de la población aumenta la legitimidad de la militarización represiva.
A la vez, las potencias decisorias, ayudadas en el caso europeo por otros Estados, desarrollan ejércitos de intervención rápida capaces de desplazarse a zonas de peligro y aplastar cualquier reivindicación mediante una abrumadora superioridad cualitativa. Japón se está rearmando intensamente con el más sofisticado instrumental disponible. Alemania puede ya intervenir militarmente en cualquier parte del planeta. EE.UU está procediendo a reorganizar sus tropas buscando la capacidad de intervenir en dos guerras y media a la vez, es decir, en dos conflictos intensos como el pasado de Irak y en otro de media intensidad.
Simultáneamente a la remilitarización se ha impuesto ya el otro sistema de presión y chantaje llamado GATT. EE.UU quiere usar el GATT como instrumento en su pelea con los otros dos bloques imperialistas. Y el imperialismo en su conjunto lo utilizan como instrumento contra los países, Estados y pueblos del Segundo, Tercer y Cuarto Mundos. El GATT impone la liberalización definitiva de tres áreas de la producción y el comercio mundial, así como la redefinición desde y para los criterios e intereses imperialistas del calificativo de "país en vías de desarrollo": una, comercio internacional de servicios; dos, comercio internacional del textil; tres, comercio internacional de productos agrarios y último, cuatro, redefinición del concepto de "país en vías de desarrollo". No hace falta insistir en los terribles efectos destructores que el mazazo del GATT va a asestar a la inmensa mayoría de Estados, países y pueblos de la Tierra. Precisamente uno de los medios de coacción e intimidación previa para obligar a todos los Estados a aceptar el GATT ha sido la advertencia de someter a los desobedientes a cercos comerciales, boicots técnicos y científicos, presiones alimenticias y sanitarias, etc, con el aval legitimador de la ONU y de todas las instituciones del imperialismo, desde el FMI, el BM, etc, hasta las "filantrópicas" y "humanitarias". Es más, esas coacciones siguen siendo válidas también para cuando estén dentro del GATT QUE SE CONVIERTE ASI EN UNA GIGANTESCA CARCEL MUNDIAL DE PUEBLOS.
Desde comienzos de los '7O el imperialismo empezó a cambiar su estrategia, como hemos analizado. Para finales de esa década era patente la gravedad de la situación. Por esas fechas un grupo interdisciplinar coordinado por EE.UU comenzó a discutir las nuevas estrategias contrarrevolucionarias. Los resultados se empezaron a notar a partir de los primeros años de los '8O, cuando se oficializó la doctrina de Guerra de Baja Intensidad y a la vez, se relanzo la Segunda Guerra Fría. AMBAS FORMAN PARTE DE UN PLAN GLOBAL UNIDO A MEDIDAS SOCIOECONOMICAS EN LAS QUE JUGABA UN PAPEL CENTRAL EL FMI. Efectivamente, a mediados de los '8O, cuando se ha atemorizado al mundo con la derrota de Argentina en la Guerra de las Malvinas, con el endurecimiento del cerco a Nicaragua, a Cuba, etc, etc, a la vez se impone el Plan Baker para cobrar la impresionante deuda que los pueblos empobrecidos padecen. Las protestas de países como México en 1982 -que de cumplirse hubieran supuesto la quiebra de las finanzas yankis- son intolerables. La Segunda Guerra Fría -que termina de destrozar a la URSS- es toda una amenaza al mundo, a la vez que un gran negocio para el imperialismo en su conjunto y en especial para EE.UU.
Pero ese boom no detiene las contradicciones y leyes internas del modo de producción capitalista, arriba enunciadas. Pocos años después, el FMI debe cambiar sus modos y adoptar otros, que llevan en nombre de Plan Brady. Estamos a finales de los '8O y para entonces la prepotencia imperialista se ha expandido a todas partes. El poder de expolio de los Pobres por los Ricos es una de las causas fundamentales del optimismo que excita las torpes imaginaciones burguesas: es en ese contexto cuando la euforia desarrollista idea el Tratado de Maastricht y restantes planes expansivos, así como las justificaciones triunfalistas del "fin de la historia" con la "derrota definitiva del Comunismo", con la "victoria de Occidente", etc. Pero la realidad es tozuda. Justo a comienzos de los '9O el imperialismo debe coordinar su genocidio irakí e impulsar la Ronda de Uruguay del GATT para mantener el orden y las sobreganancias. A comienzos de los '9O, con la URSS desaparecida, los bloques imperialistas inician otra remodelación de sus fuerzas armadas: la descrita arriba.
El imperialismo está dispuesto a todo y a más porque conoce los problemas que pueden aparecer en cuestiones vitales para la supervivencia de la especie, como la crisis ecológica que es ya crisis de supervivencia de la especie humana sobre la nave espacial Tierra. ES EL FUTURO INMEDIATO LO QUE ESTA EN JUEGO PUES TODOS LOS INDICATIVOS CIENTIFICOS HABLAN DE UN MAXIMO ENTRE 5O Y 7O AÑOS DE SOBREVIVENCIA DEL PLANETA, SEGUN LAS PROYECCIONES MAS FIABLES.
18/V/1994